Fran se despertó temprano una cálida mañana de primavera, como iba siendo habitual. A pesar de dormir hasta romper la cama, algo en su cabeza no le permitía descansar como debiera. Antes de levantarse, repasó su vida y lo que había conseguido hasta el momento: tenía muchos amigos, una vida sentimental bastante movida y un trabajo que... un trabajo. La monotonía se apoderaba de su jornada laboral, cohibiendo a Fran cada día más. El quisiera volar, poder llegar muy alto, pero no le estaba permitido.
Mientras hacía esta reflexión, se dio cuenta que lo que quería no era volar. Fran quería rodar sobre raíles. Entonces notó dentro de él un cosquilleo, el cual aparecía de forma repetida cuando pensaba en el ferrocarril, la velocidad, los túneles, los cambios de vía,... Sabía que lo tenía todo a su favor para dar el paso pero sus miedos le impedían lanzarse. Cuando se levantó, prefirió tomarse un par de cervezas a su colacao y tras una fría ducha se dirigió a la oficina. En lugar de ocupar su puesto, se dirigió al despacho del director con una carta en la mano. Su dimisión.
Al cabo de unos meses, Fran logró su sueño. Por fin era maquinista de tren. Hubiera deseado vivir la época de las máquinas de vapor, los grandes y lujosos viajes de grandes iconos de la historia, como el tren del Orient Express. Pero él se conformaba con conducir un tren regional hasta la frontera. Pudo escoger ruta y decidió decantarse por la que atravesaba las montañas. Le encantaba adentrarse en las entrañas de la tierra, las curvas, la vía única.
Un día paró en una de las estaciones habituales y al mirar por la ventana divisó a alguien erguido frente a una de las puertas. Miraba a ambos lados, puso un pie en el primer escalón pero no subió. La escena se repitió en varias ocasiones hasta que Fran llamó la atención del muchacho: ey, chico! - gritó Fran. El muchacho se giró y fue cuando ocurrió. Las miradas se cruzaron y Fran notó como una fuerza invisible atravesó su cuerpo. El chico se acercó y Fran empezó a temblar. El sudor se apoderaba de sus manos y casi no podía articular palabra. Cómo es que nunca subes? - preguntó Fran. Es que tengo miedo de marearme... me encanta viajar en tren pero esta ruta tiene muchas curvas y el estómago se me pone del revés. Fran esbozó una sonrisa y no pudo continuar la conversación, el trayecto debía continuar.
El muchacho no volvió a aparecer en varios días y Fran se entristeció. Un día, cuando Fran ya creía no volver a ver al muchacho, éste apareció. Se excusó haber pasado varios días en cama, pero Fran sabía que no era cierto. El muchacho miraba hacia todos lados y no sabía por donde meterse. Muchacho, cuál es tu nombre? - preguntó Fran. Me llamo Javier - dijo el muchacho. Bien, Javier, subes? - dijo Fran mientras sonreía. No sé... - tartamudeó Javier. Entonces Fran esquivó sus temores y dijo: mira, sé que es un trayecto largo, sé que hay muchas curvas, pero si te centras en disfrutar verás como no es tanto como piensas. Además, me encargaré personalmente de tomar las curvas con precaución para eviar muchos vaivenes. Aquí hay un asiento para que me acompañes y veas mejor las vistas. Vienes? Javier sonrió ampliamente y supo que algo estaba pasando entre ellos dos... sin vacilar decidió subir.
Desde aquel momento Fran estuvo acompañado en bastantes de sus trayectos hasta la frontera. Sabía que el camino no era fácil pero puso todo de su parte para que Javier estuviera lo más cómodo posible. Éste perdió el miedo y poco a poco dejó de marearse. Ambos compartieron muchas confidencias y muchas horas de viaje, pero éstas no transcurrían en la cabina del conductor.
Bienvenidos al rincón de Cris! En él compartiremos experiencias, vivencias, sentimientos y sobre todo muchas risas. Pasa, te invito a un café
miércoles, 2 de noviembre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Dar
Hace ya algún tiempo que tenía en mente escribir una nota de esta índole, pero entre unas cosas y otras lo he ido posponiendo. Tras una breve escapada en la que, a pesar de estar rodeado en todo momento, he podido reflexionar sobre mis cosas y he sacado algunas cosas en claro.
En alguna ocasión he hablado del "empatizar" con los demás y lo duro que resulta, para mi no lo es menos. En esta ocasión quería reflexionar sobre el conseguir empatizar con otras personas y posteriormente sentirse frustrado por no recibir lo esperado. Me explico.
Muchos de vosotros sabéis que me encanta darlo todo por los demás, cualquier cosa que pueda hacer por cualquier persona estaré dispuesto a hacerlo, por más o menos amigo que sea. Eso me convierte en una persona servicial y maravillosa para los ojos de muchos pero en ocasiones en un auténtico gilipollas. Este pensamiento no conlleva arrepentimiento, pero sí consigue que me plantée ciertas cosas sobre cómo me gusta que me traten y cómo no me gusta, que es lo más importante.
Siento que de un tiempo a esta parte he dedicado demasiado tiempo y esfuerzos a personas que no han demostrado merecerlo y no es justo. En primer lugar, no es justo para mi. Una parte de mi sabe que he deseado la aprobación de los demás para sentirme cómodo, pero esa aprobación ahora me la paso por el forro del bolsillo de un transehunte y me siento mucho mejor con ello.
Finalmente he dicho basta, basta de dar y sonreir a cualquiera que haya hecho méritos para no merecerlo, basta de cohibirme con aquellas personas que sí lo merecen y que por unas cosas u otras no demuestro lo que debería, basta de esforzarme por ser un bienqueda y por el qué dirán. Basta de reprimir o callar cosas que quiero hacer o decir (o no hacer o no decir) para no tener que justificarme, ya está bien.
Soy tremendamente observador y eso me aporta cierta ventaja, veo muchas cosas venir. Hay algo de mi que detecta cuando hay que dar un paso al frente y cuando mantenerse cauto y lo voy a explotar, lo necesito. No quiero dejar en el tintero energías que puedo volcar en los seres que más quiero porque han sido gastadas en aquellos que no lo merecen.
Aprovecho la ocasión para disculparme que, como con Eva, he podido fallarles en un momento determinado por no cumplir por lo prometido, es algo que no me gusta que hagan conmigo y no me gsuta hacerlo, pero pronto lo recompensaré! Conste que no estoy triste, ni enfadado, ni nada por el estilo con nadie! ya sabéis que soy una persona muy alegre y con una luz que irradia por mi sonrisa y que no pienso perder porque no me sale del pepino. Y esto no lo digo por los demás, lo digo porque no me merezco otra cosa que ser feliz.
En alguna ocasión he hablado del "empatizar" con los demás y lo duro que resulta, para mi no lo es menos. En esta ocasión quería reflexionar sobre el conseguir empatizar con otras personas y posteriormente sentirse frustrado por no recibir lo esperado. Me explico.
Muchos de vosotros sabéis que me encanta darlo todo por los demás, cualquier cosa que pueda hacer por cualquier persona estaré dispuesto a hacerlo, por más o menos amigo que sea. Eso me convierte en una persona servicial y maravillosa para los ojos de muchos pero en ocasiones en un auténtico gilipollas. Este pensamiento no conlleva arrepentimiento, pero sí consigue que me plantée ciertas cosas sobre cómo me gusta que me traten y cómo no me gusta, que es lo más importante.
Siento que de un tiempo a esta parte he dedicado demasiado tiempo y esfuerzos a personas que no han demostrado merecerlo y no es justo. En primer lugar, no es justo para mi. Una parte de mi sabe que he deseado la aprobación de los demás para sentirme cómodo, pero esa aprobación ahora me la paso por el forro del bolsillo de un transehunte y me siento mucho mejor con ello.
Finalmente he dicho basta, basta de dar y sonreir a cualquiera que haya hecho méritos para no merecerlo, basta de cohibirme con aquellas personas que sí lo merecen y que por unas cosas u otras no demuestro lo que debería, basta de esforzarme por ser un bienqueda y por el qué dirán. Basta de reprimir o callar cosas que quiero hacer o decir (o no hacer o no decir) para no tener que justificarme, ya está bien.
Soy tremendamente observador y eso me aporta cierta ventaja, veo muchas cosas venir. Hay algo de mi que detecta cuando hay que dar un paso al frente y cuando mantenerse cauto y lo voy a explotar, lo necesito. No quiero dejar en el tintero energías que puedo volcar en los seres que más quiero porque han sido gastadas en aquellos que no lo merecen.
Aprovecho la ocasión para disculparme que, como con Eva, he podido fallarles en un momento determinado por no cumplir por lo prometido, es algo que no me gusta que hagan conmigo y no me gsuta hacerlo, pero pronto lo recompensaré! Conste que no estoy triste, ni enfadado, ni nada por el estilo con nadie! ya sabéis que soy una persona muy alegre y con una luz que irradia por mi sonrisa y que no pienso perder porque no me sale del pepino. Y esto no lo digo por los demás, lo digo porque no me merezco otra cosa que ser feliz.
viernes, 3 de junio de 2011
Un adiós que significa hola
Esto ya está señoras y señores! Por fin han pasado los 73 días lejos de toda realidad conocida! Ahora que ya todo ha pasado y estoy en mi habitación, haciendo tiempo para coger el vuelo de vuelta mañana por la mañana solo puedo pensar en las ganas que tengo de llegar, de compartir mis experiencias y de vivir otras muchas más.
Tengo ganas de descubrir cómo han cambiado las cosas, y aunque ellas sigan igual el que ha cambiado soy yo. Vuelvo un poquito más maduro que cuando me fui, vuelvo con ilusiones renovadas de afrontar nuevos retos, de disfrutar de mi entorno y seguir a su lado! Ganas de compartir, de vivir, de reir y de disfrutar porque eso, al fin y al cabo, es con lo que nos vamos a quedar.
Hoy es el día en el que toca hacer balance, aunque el balance lo haya hecho a diario. Estoy muy contento de haber venido aquí, muy contento con la experiencia vivida y con todo el aprendizaje que me llevo en la maleta. Muy orgulloso de cómo he afrontado las cosas y muy orgulloso de volver con la cabeza bien alta, lleno de vivencias que me muero por contaros
Tengo ganas de descubrir cómo han cambiado las cosas, y aunque ellas sigan igual el que ha cambiado soy yo. Vuelvo un poquito más maduro que cuando me fui, vuelvo con ilusiones renovadas de afrontar nuevos retos, de disfrutar de mi entorno y seguir a su lado! Ganas de compartir, de vivir, de reir y de disfrutar porque eso, al fin y al cabo, es con lo que nos vamos a quedar.
Hoy es el día en el que toca hacer balance, aunque el balance lo haya hecho a diario. Estoy muy contento de haber venido aquí, muy contento con la experiencia vivida y con todo el aprendizaje que me llevo en la maleta. Muy orgulloso de cómo he afrontado las cosas y muy orgulloso de volver con la cabeza bien alta, lleno de vivencias que me muero por contaros
miércoles, 25 de mayo de 2011
Los últimos coletazos
Diez días, solamente diez días para pasar de la primera persona del singular a la primera persona del plural!
Es curioso que esté más nervioso por volver que nervioso cuando tenía que venir! Supongo que el venir aquí dependía todo exclusivamente de mi, ya que venía sin nadie y tenía que espabilarme por mi mismo. Ahora todo es diferente, después de pasar tantos días a mi merced, paso a formar parte de nuevo de todo aquello en lo que estaba integrado: familia, amigos, trabajo,... Toca recuperar todo lo quedó aparte y resulta raro!
Tengo mucha curiosidad por cómo irán las cosas, siento respeto a lo que me voy a encontrar pero también ilusión. Tengo ganas de volver a abrazar a mis padres y al perro, pero sobretodo a mi madre. Mi presencia en casa le alivia, le ayudaba a desahogarse en algunos aspectos y a eso quiero dedicarme cuando vuelva. Tengo ganas de abrazar a mis amigos, a volver a sentir de cerca su calor y su cariño, eso que tanto he echado en falta!
Vuelvo muy contento con toda la experiencia, como todo, ha tenido sus momentos buenos y malos pero no podría guardar un mal recuerdo. He estado bien, cómodo y me he adaptado rápidamente pero mi sitio está en otro lado! He vivido muchas cosas y he crecido, sobretodo interiormente, pero toca volver para disfrutar de todos vosotros y de las nuevas aventuras que aún están por llegar!
Gracias a todos por haber estado cerca de mi este tiempo, ha significado mucho para mi! Sobretodo agradecer a mi niña bonita todo lo cerquita que ha estado, me he sentido como en casa. Muchas gracias cariñet!
Es curioso que esté más nervioso por volver que nervioso cuando tenía que venir! Supongo que el venir aquí dependía todo exclusivamente de mi, ya que venía sin nadie y tenía que espabilarme por mi mismo. Ahora todo es diferente, después de pasar tantos días a mi merced, paso a formar parte de nuevo de todo aquello en lo que estaba integrado: familia, amigos, trabajo,... Toca recuperar todo lo quedó aparte y resulta raro!
Tengo mucha curiosidad por cómo irán las cosas, siento respeto a lo que me voy a encontrar pero también ilusión. Tengo ganas de volver a abrazar a mis padres y al perro, pero sobretodo a mi madre. Mi presencia en casa le alivia, le ayudaba a desahogarse en algunos aspectos y a eso quiero dedicarme cuando vuelva. Tengo ganas de abrazar a mis amigos, a volver a sentir de cerca su calor y su cariño, eso que tanto he echado en falta!
Vuelvo muy contento con toda la experiencia, como todo, ha tenido sus momentos buenos y malos pero no podría guardar un mal recuerdo. He estado bien, cómodo y me he adaptado rápidamente pero mi sitio está en otro lado! He vivido muchas cosas y he crecido, sobretodo interiormente, pero toca volver para disfrutar de todos vosotros y de las nuevas aventuras que aún están por llegar!
Gracias a todos por haber estado cerca de mi este tiempo, ha significado mucho para mi! Sobretodo agradecer a mi niña bonita todo lo cerquita que ha estado, me he sentido como en casa. Muchas gracias cariñet!
lunes, 25 de abril de 2011
La empatía
La definición estricta de empatía es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. A pesar de ser un elemento básico para el éxito de las relaciones interpersonales es uno de los más difíciles de conseguir, me incluyo.
A veces, erróneamente, pensamos que por el hecho de querer o tener mejor relación con una persona hace que seamos más empáticos, de la misma forma que lo puedan ser con nosotros. Personalmente he procurado luchar para conseguir empatizar cuando alguna persona cercana me cuenta algún asunto personal, intentando escuchar, pensar objetivamente y opinar al respecto aunque en muchas ocasiones es muy dificil.
Por otro lado, es posible que si la gente es incapaz de empatizar con nosotros, tengamos parte de responsabilidad. Poder identificarse con el estado de ánimo de otro es complicado si uno mismo no sabe en qué estado de ánimo se encuentra! Por ello, a veces suele bastar con intentar comprender a la otra persona no siendo ésta tampoco una tarea fácil.
Ojalá supiera expresar con palabras las ideas que se me pasan por la cabeza con gran facilidad para poder hacerme entender, ojalá aquella persona que te está escuchando vea que si estás "confesándote" a ella es por el vínculo tan especial y porque depositas en ella toda tu confianza, en lugar de creer en reproches.
Todo esto viene porque en estos días viejas sombras han resbalado frente a mi Palacio, que se encuentra en mi ciudad natal y no puedo hacer nada al respecto. Ojalá mi mente sea más retorcida de lo que la propia verdad es y todo sea una mera ilusión óptica. En mi Palacio está mi gente y mi vida y el miedo a que me sea arrebatado es grande. Quizás pueda sonar extremista pero sé de lo que hablo aunque cueste empatizar con ello.
Os quiero :-)
A veces, erróneamente, pensamos que por el hecho de querer o tener mejor relación con una persona hace que seamos más empáticos, de la misma forma que lo puedan ser con nosotros. Personalmente he procurado luchar para conseguir empatizar cuando alguna persona cercana me cuenta algún asunto personal, intentando escuchar, pensar objetivamente y opinar al respecto aunque en muchas ocasiones es muy dificil.
Por otro lado, es posible que si la gente es incapaz de empatizar con nosotros, tengamos parte de responsabilidad. Poder identificarse con el estado de ánimo de otro es complicado si uno mismo no sabe en qué estado de ánimo se encuentra! Por ello, a veces suele bastar con intentar comprender a la otra persona no siendo ésta tampoco una tarea fácil.
Ojalá supiera expresar con palabras las ideas que se me pasan por la cabeza con gran facilidad para poder hacerme entender, ojalá aquella persona que te está escuchando vea que si estás "confesándote" a ella es por el vínculo tan especial y porque depositas en ella toda tu confianza, en lugar de creer en reproches.
Todo esto viene porque en estos días viejas sombras han resbalado frente a mi Palacio, que se encuentra en mi ciudad natal y no puedo hacer nada al respecto. Ojalá mi mente sea más retorcida de lo que la propia verdad es y todo sea una mera ilusión óptica. En mi Palacio está mi gente y mi vida y el miedo a que me sea arrebatado es grande. Quizás pueda sonar extremista pero sé de lo que hablo aunque cueste empatizar con ello.
Os quiero :-)
viernes, 22 de abril de 2011
Aire fresco
Hoy por fin he salido a ver mundo. Lo echaba de menos, porque en Estados Unidos tuve mejor clima las primeras semanas y disfruté más del sol pero ahora hay que aprovechar los contados días con el Astro Rey para lucir palmito, ya que el resto de días lo que se lucen son buenas humedades...
Hoy he visitado Rodos, un pueblo minero con casitas de madera y Patrimonio de la Humanidad, ahí es ná! Es de los pocos sitios que he encontrado que se pueda llegar con transporte público y valga mínimamente la pena... Por lo tanto no solo he disfrutado del sol y de brisa nueva, sinó que también he vuelto a gozar de una de mis pasiones que todos conocéis, los trenes. Siempre es curioso viajar sobre raíles, ver esos paisajes tan diferentes entre paises y muy satisfactorios.
En esta ocasión ha tocado de disfrutar de paisajes, algunos nevados, otros no. He visto un río llevando placas de hielo y un poco más al sur, he visto el mismo río completamente helado! Hay cosas tan curiosas... el agua es muy rojiza, supongo que debe haber minerales ricos en hierro, no sé! El pueblo en sí es uno de esos parajes ideales para perderse, aunque hoy al ser festivo estaba todo cerrado porque me habría encantado ver la mina y cómo fundían cobre... He podido disfrutar de una cervezita al sol, a pesar de ser a precio de oro ha sido la mar de gratificante.
Después de estar un par de días encerrado literalmente en casa por tener vacaciones, necesitaba más que ningún día atrás recargar las pilas, desconectar de todo, hasta de mi mismo. Hoy ha sido uno de esos días en los que casi no he pensado, me he dedicado a tomar fotos y a mirar, mirar y seguir mirando. Adoro estos viajes, debería hacerlos más a menudo...
Ahora ya he vuelto a "casa". Sí, mi "casa", la llamo así porque ya se me cae la baba mientras duermo así que puedo decir que esto cada vez es más mío y me está gustando... He recargado pilas y el resto del finde quiero adelantar con la escritura de la tesis, que aunque va bastante adelantada me apetece dedicarme a ella porque es otra de esas cosas mías.
Hoy he visitado Rodos, un pueblo minero con casitas de madera y Patrimonio de la Humanidad, ahí es ná! Es de los pocos sitios que he encontrado que se pueda llegar con transporte público y valga mínimamente la pena... Por lo tanto no solo he disfrutado del sol y de brisa nueva, sinó que también he vuelto a gozar de una de mis pasiones que todos conocéis, los trenes. Siempre es curioso viajar sobre raíles, ver esos paisajes tan diferentes entre paises y muy satisfactorios.
En esta ocasión ha tocado de disfrutar de paisajes, algunos nevados, otros no. He visto un río llevando placas de hielo y un poco más al sur, he visto el mismo río completamente helado! Hay cosas tan curiosas... el agua es muy rojiza, supongo que debe haber minerales ricos en hierro, no sé! El pueblo en sí es uno de esos parajes ideales para perderse, aunque hoy al ser festivo estaba todo cerrado porque me habría encantado ver la mina y cómo fundían cobre... He podido disfrutar de una cervezita al sol, a pesar de ser a precio de oro ha sido la mar de gratificante.
Después de estar un par de días encerrado literalmente en casa por tener vacaciones, necesitaba más que ningún día atrás recargar las pilas, desconectar de todo, hasta de mi mismo. Hoy ha sido uno de esos días en los que casi no he pensado, me he dedicado a tomar fotos y a mirar, mirar y seguir mirando. Adoro estos viajes, debería hacerlos más a menudo...
Ahora ya he vuelto a "casa". Sí, mi "casa", la llamo así porque ya se me cae la baba mientras duermo así que puedo decir que esto cada vez es más mío y me está gustando... He recargado pilas y el resto del finde quiero adelantar con la escritura de la tesis, que aunque va bastante adelantada me apetece dedicarme a ella porque es otra de esas cosas mías.
martes, 12 de abril de 2011
Veintisiete
Me resulta bastante complicado resumir lo que ha dado de sí la cifra 27! Ha sido una edad intensa pero también liberadora. Sin lugar a dudas, he vuelto a disfrutar, a querer y dejarme querer. Este año ha tenido algunas bajas, pero el número de altas lo ha superado y con creces! Cada vez me siento más contento de quien y como soy, de la gente de la que me rodeo y de la gente que dejo en el camino.
Este año he madurado, he llorado poco y he reído mucho, he decepcionado, me han decepcionado, me he sentido culpable pero nunca me he arrepentido. He apechugado con mis malos actos y he intentado ponerle remedio. He intentado zurzir los descosidos con mejor o peor éxito, pero lo he hecho.
Lo importante es cómo afronto mis 28. Bien, ante todo los afronto con ilusión y optimismo. Estoy a un paso de dar un gran cambio en mi vida... bueno, más que un cambio es un paso adelante y eso me llena de orgullo. Estoy poniendo todo de mi parte para que todo se cumpla según lo previsto, soy muy cabezón y cuando me propongo algo hago lo imposible por conseguirlo y no me cabe duda que esta vez lo volveré a conseguir.
El año que viene releeré esto a ver si se ha cumplido... seguro que sí... qué intriga saber qué pasará de ahora en adelante! Pero no me preocupa, disfrutaré del camino y de vuestra compañía.
Besos!
Este año he madurado, he llorado poco y he reído mucho, he decepcionado, me han decepcionado, me he sentido culpable pero nunca me he arrepentido. He apechugado con mis malos actos y he intentado ponerle remedio. He intentado zurzir los descosidos con mejor o peor éxito, pero lo he hecho.
Lo importante es cómo afronto mis 28. Bien, ante todo los afronto con ilusión y optimismo. Estoy a un paso de dar un gran cambio en mi vida... bueno, más que un cambio es un paso adelante y eso me llena de orgullo. Estoy poniendo todo de mi parte para que todo se cumpla según lo previsto, soy muy cabezón y cuando me propongo algo hago lo imposible por conseguirlo y no me cabe duda que esta vez lo volveré a conseguir.
El año que viene releeré esto a ver si se ha cumplido... seguro que sí... qué intriga saber qué pasará de ahora en adelante! Pero no me preocupa, disfrutaré del camino y de vuestra compañía.
Besos!
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