martes, 28 de mayo de 2013

El Querer no ocupa lugar

   Hace casi un mes desde mi última entrada. No, no he olvidado el propósito que me hice de escribir con frecuencia, lo que ha sucedido es que he estado ocupado (afortunadamente). Pronto volverá a reinar una calma nerviosa en mi, volveré a estar demasiado libre de quehaceres para prestarme más tiempo a mi, cosa que tampoco me entusiasma demasiado.

   Estoy sentado como un "indio" en mi silla escribiendo estas líneas mientras suenan nuevas notas que descubro gracias a amigos facebookeros. Me gusta sentarme así porque me inspira, sobre todo si estoy con la luz apagada y la ventana está abierta, dejando que la oscuridad del exterior me ilumine la mente.

   En este último mes han pasado muchas cosas y muy positivas. Estoy "encontrándome a mi mismo" de diversas formas y me gusta! Estoy más sosegado al encontrar una nueva forma de liberar tensiones: la montaña. El aire libre me renueva, me llena por dentro y me condiciona físicamente. El colofón final ha sido la subida a pie a Montserrat, un reto al cual me estuve preparando días antes y que, como siempre, es una experiencia agotadora pero muy reconfortante. Además, la casualidad ha hecho que cada una de las semanas que han pasado haya hecho algo "fuera de lo normal" para mi, ya sea desayunar algo particular, pasear por lugares nuevos o dedicar tiempo a cosas a las que antes no dedicaba ni un momento. Los cambios que, desde hace tiempo quería hacer y ahora los llevo a cabo, tienen muchos frutos.

   La cuestión de todo esto es que ha pasado todo esto casi "sin querer", y ahí anida el sentido de este post: sé lo que quiero? Esta pregunta me la podría hacer en diversos aspectos de la vida a la que, la verdad, no sabría darle respuesta. Por casualidades, he estado haciendo cosas que no sabía que quería y me gustan. Será cuestión de escucharme más a mi mismo, muchas veces creo que no sé hacerlo.

   Si hiciese esa pregunta en relación con mi carrera profesional, no sabría qué responder. Me gustaría hacer muchas cosas y los miedos hacen que se nublen mis pensamientos. Los temores de cansarme, los temores de aburrirme, los temores de que se vuelva una rutina anodina me pueden y no sabría decantarme por una u otra cosa. Por eso creo que aun no he encontrado trabajo, porque estoy muy disperso y gracias a estas actividades "sin querer", creo que me estoy encontrando. Es un proceso largo, pero creo que es el motivo por el que las cosas están como están. Todo tiene su por qué, esa es una de mis máximas y he aquí un claro ejemplo.

   Si hiciera la misma reflexión para mi vida sentimental, estaría ante tres cuartos de lo mismo, pero eso ya lo dejamos para otro rato :)

Suena: Emeli Sandé - Read all about it (part III)

1 comentario:

  1. Qué ganas de encontrarme a mi mismo...sólo que aún no he empezado a buscarme... Cualquier consejo es bienvenido. Un abrazo maku

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